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Karak-ThrongThe Last Dwarf Kingdom May 04 Porque somos lo Asur PUBLICADOHace un mes y pico envie el relato de abajo a la página oficial del Warhammer Online: Age of Reckoning y me lo han publicado ^^
Se que es una tontería, pero estas cosas animan mucho a seguir desarrollando la imaginación para quizá en un futuro escribir las mejores novelas de la historia JUOJUOJUOJUO (nariz de pinocho)
Un Saludo. March 22 Porque somos los AsurPorque somos los Asur
El fuerte viento hacía bailar su brillante pelo correctamente recogido en una cola de caballo. Sus severos ojos azules escrutaban la clara torre que su pueblo había erigido hacía tanto tiempo. Comenzó a caminar por la muralla entre sus hermanos, hasta que su pie topó con un grupo de escombros de las almenas. Se agachó y cogió una de las piedras más pequeñas.
- ¿Cómo hemos llegado a esto Aïthel? – preguntó el elfo con cierto tono de melancolía en la voz.
- ¿A qué exactamente os referís mi señor? – contestó una voz inflexible a su espalda.
El elfo se levanto con ese pequeño cachito de su tierra entre sus dedos y un gran pesar en la mirada. El viento volvió a soplar con fuerza azotándole la túnica. Cerró los ojos para sentirlo. Por un momento imagino que no se encontraba allí, que cabalgaba por las llanuras de Ellyrion junto a ese mismo viento, estudiando minuciosamente los textos guardados en la Torre de Hoeth mientras el viento envolvía los muros. Por un momento se sintió libre, liviano como ese viento que lo recogía en sus brazos y lo llevaba lejos de allí, durante un momento. El corazón le dio un vuelco al retornar a la realidad, a la cruel realidad en la que se encontraba.
- ¿Mi señor? – preguntó la voz.
Despertó de su ensañamiento y cruzó la mirada con su bien amado Aïthel Hijo del Viento. Aïthel lo había protegido de tantos peligros en sus viajes. La presencia del curtido y severo guerrero lo reconfortaba. Había conocido en su vida a pocos que pudiesen rivalizar con el Maestro de la Espada en el arte de la esgrima.
- ¿Uthël? – volvió a preguntar.
- A esto Aïthel – posó su mano en el guerrero y lo acompaño hasta las almenas mientras los soldados hacían hueco para que pasasen -, a esto…
Al otro lado de la muralla se podían ver las negras tiendas del enemigo ya vacías. Delante de este formaba el ejército enemigo, cientos de sus hermanos caídos terminaban de formar filas frente a la muralla, las dotaciones de media docena de lanzavirotes preparaban las armas para iniciar de nuevo la matanza. Habían resistido durante semanas con gran valentía y determinación las acometidas del enemigo y aún guardaban esperanzas de poder debilitar al enemigo hasta el punto de hacer una salida en la que levantar el asedio. Pero todo atisbo de esperanza había desaparecido al día anterior. Una horda de casi un millar de barbaros fieles a los dioses oscuros se habían unido a ellos trayendo consigo arietes y grandes torres de asedio, mucho más resistentes que las de sus enemigos naturales, y en número suficiente como para asegurarse la ruptura de las defensas élficas.
Uthël soltó a su compañero y se apoyó en las almenas más por cansancio que por comodidad.
- A que hayamos permitido que nuestras discusiones internas nos obligaran a entrar en guerra con nuestros hermanos. A que nuestros hermanos no duden en usar cualquier artimaña para debilitarnos. A que el orgullo nos llevase a una guerra contra unos valiosos aliados que nos costó demasiado. A que nuestra raza se haya vejado tanto lo suficiente como para destruir a los de su propia especie mediante pactos con las fuerzas oscuras. Pero sobretodo, a como no hemos sido capaces de evitar todo eso – dijo Uthël con voz cansada.
El Maestro de la Espada miró al Archimago con preocupación, no era la primera vez que lo veía decaído, pero nunca hasta tal punto de no desear luchar.
Los cuernos enemigos sonaron de fondo y el ejército enemigo avanzó.
- Los Ancestrales desaparecieron, su imperio se derrumbo, el nuestro se partió en mil pedazos, el de los enanos fue tragado por la tierra y los hombres son una raza débil de fácil corrupción - dijó
Aïthel miró a su alrededor. A lo largo de la muralla poco más de doscientos Altos Elfos aferraban sus armas como si pudiesen evitar el gran pesar que sentían en el alma. En el patio de armas, los restantes Yelmos Plateados se veían claramente abatidos ante el inminente final de sus largas vidas. Ni una sola bandera ondeaba con el viento, todas estaban por él suelo, no había sitió para el orgullo del pueblo en aquel lugar. Hasta el firmamento parecía triste ante su futuro, oscuras nubes ocultaban el Sol que en esos momentos debería de estar saliendo.
- El mundo está condenado a ser absorbido por el Caos. Así que ¿por qué seguir con esto? ¿por qué luchar si no hay esperanza? – preguntó Uthël a su amigo y no pocos soldados asintieron con la cabeza.
Su propio corazón comenzó a incubar esa misma congoja. Era verdad, ¿por qué luchar si iban a morir? Era mejor caer ahora, de una manera rápida en vez de soportar siglos de perdida y dolor, no, no merecía la pena seguir luchando. Morirían aquí presentando su última y desesperada batalla. Los arqueros tensaron sus arcos y los guerreros se preparaban para el asalto. Aïthel desenvainó su espada, al menos se llevaría por delante a tantos Druchiis como pudiese. Observo la mágica hoja. Cuántas batallas había visto. Cuántas vidas había segado. Todas aquellas peligrosas situaciones en las que solo los necios hubiesen apostado por su supervivencia. Situaciones en las que lo tenían todo en contra. Situaciones en las que no había esperanza. Situaciones de las que habían salido victoriosos.
Aïthel envainó la espada y salió disparado entre la multitud, apartando a quien se ponía en su camino, buscó con la mirada y al final lo encontró. Agarró un palo de blanca madera con otro más pequeño cruzándolo en la parte superior y del que caía una tela enroscada en el palo mayor y atada por un delicado cordón. El elfo volvió corriendo junto con su maestro atrayendo hacía sí las miradas de muchos de los presentes. Al llegar junto a su amigo de un grácil salto se posó sobre las almenas y lanzó un gran grito que llamó la atención de todos los defensores.
- ¡Compañeros! ¡Amigos! ¡¡Hermanos!! Decís que no hay esperanza. Que todo está perdido. Que no podemos ganar esta batalla. Que no podemos enfrentarnos oleada tras oleada con nuestros enemigos. Pero yo os pregunto, ¿durante cuánto tiempo hemos estado aquí luchando? Yo os responderé, semanas ¿Durante cuánto tiempo hemos peleado contra el Caos y los Druchii en nuestras tierras? Yo os contestare, milenios. Pero yo ahora os pregunto, ¿durante cuánto tiempo hemos resistido? Yo os lo diré, ¡Semanas! ¿Durante cuánto tiempo hemos repelido a los Dioses Oscuros de nuestros hogares? Yo os lo confesaré, ¡Milenios! Y aquí y ahí tenéis el por qué debemos luchar. Miraos, ¿qué percibís? Miradlos a ellos, ¿qué distinguís? ¿Por qué luchamos? ¡Por esto!
Con su mano libre desenvaino su espada y apunto al cielo. Su filo había cortado el cordón que contenía el maravilloso estandarte de un ave fénix saliendo de las llamas.
- ¡¡Porque somos los Asur y nosotros lo hemos elegido!!
La arenga de Aïthel fue recogida con una gran ovación de todos los defensores, que alzaron sus armas en respuesta y varios estandartes fueron desplegados. Pero por encima de todas aquellas acciones fue la gran determinación que vio en los ojos de su amigo lo que más regocijó a su corazón.
Saltó de nuevo a la muralla y miró al horizonte. Un rayo de Sol atravesó la espesura de las nubes y le bañó con su calor. Sí, hoy ganarían.
- No veáis a cientos de enemigos a los que enfrentaros. Mirad a cientos de enemigos que mañana no podrán luchar. ¡¡Por Ulthuan!!
- ¡¡Ulthuan!! – gritaron al unísono los defensores.
Uthël jugueteaba con la pequeña piedra. Cerró los ojos y se llevó el puño al corazón. Ya no necesitaba soñar para sentir su tierra, ni de objetos que le recordasen a ella. El era un Asur. El era parte de Ulthuan.
- Por el mundo – dijo en el más leve de los susurros mientras soltaba esa parte de Ulthuan en la que se había refugiado -. Porque somos los Asur. March 06 COMIENZA LA PARTIDACOMIENZA LA PARTIDA (5ª Parte)
COMIENZA LA PARTIDACOMIENZA LA PARTIDA
(4ª Parte) Viernes 14 de Abril de 501 En ese momento Mù toco la boca de Megumi con su índice. Dejémoslo en que has perdido Saltó hacia atrás y el árbol sobre el que estuvo apoyado estiró sus ramas y las lanzó contra Megumi con ánimo de atraparla. Impotente ante la acción de su enemigo y frustrada por su inmunidad a sus ataques, no pudo más que dejarse hundir en el agua. Cerró los ojos esperando que las ramas le atrapasen mientras lloraba unas pequeñas lágrimas a la vez que a su alrededor los pétalos se deshacían en un polvo brillante rosado. Esto es el… Todavía no Megumi abrió sus ojos, vio enfrente de sí a Kigury y las ramas caídas destrozadas. Este miraba con gran rabia a Mù y su cuerpo no dejaba de desprender chakra que se acababa convirtiendo en pétalos de cerezo. Ohhhh, eres rápido. Kagawa Kigury La Hoja de Sakuragakure Kigury miraba con odio a Mù. Me… En ese momento Mù apareció delante de Kigury, sus ojos de la mascara brillaban y con las manos ofrecía un papel y un rotulador. ¿Me firmas un autógrafo? Kigury pierde en ese momento la concentración y cae al agua empapándose por completo. [corlor=blue]¡¡¡¡¡¿PERO TÚ ESTÁS MAL DE LA AZOTEA?!!!!![/color] Al ver la reacción de Kigury Mù se siente ofendido. ¿Qué tiene que ver que sea el malo a que tenga a mis admiradores? Eres una leyenda entre los enemigos de Sakuragakure, Kagawa Kigury, la Hoja de Sakuragakure, más conocido entre mi gremio como Kigury el Inmortal. Eres el único ser en el mundo capaz de sobrevivir a un golpe de Tanquinichi Megumi, hasta el gran Goubol Goroz sufrió graves heridas al combatir con ella en cuerpo a cuerpo Al oír esas palabras Kigury no sabía como sentirse, en parte se sentía enormemente alagado, pero el que un enemigo en mitad de un combate le dijese eso le dejaba atónito. Megumi se encontraba oculta bajo el agua salvo por la zona superior a la boca (esta inclusive por encima del agua). Fírmale el autógrafo y terminemos cuanto antes Pon: “Para Mù, mi alma gemela” Tanto Kigury como Megumi le fulminaron la mirada, esta lo hizo porque Kigury no podía verle. Ambas miradas asustaron mucho al ninja de verde. Vale, vale, por: “Para Mù, un gran rival” Tras firmarle el autógrafo Mù pego varios saltitos de alegría, pero luego recuperó su postura de batalla. Megumi, déjamelo a mí. Eres la más poderosa de los 5, pero también es cierto que eres la más lenta De… de acuerdo Kigury se lanzo corriendo a gran velocidad contra Mù para propinarle un potente puñetazo. Este en el último momento realizo un salto hacia atrás para acabar sobre el muro de bambú. Lo siento. Pero por hoy ya he recabado mucha información. Y aunque puedo mataros a los dos, seguramente yo también sufriría el mismo destino y eso no me conviene Kigury le miró sorprendido. Bya Mù agito el brazo un par de veces y desapareció. ¡EY!¡No huyas! Kigury desapareció también, pero al cabo de unos pocos segundos volvió. <Tsk> Es muy rápido, no he podido siquiera verle. Sabia que tenía que haber traído a Yunak Al ver que Megumi no reaccionaba Kigury se sentía extraño. Are Dio un paso adelante, pisó algo húmedo. Al bajar la mirada se encontró con una toalla de cuerpo. Ató cabos durante unos instantes, alzó la mirada y tras fijarse un poco vio que Megumi tenía las piernas cruzadas y con sus brazos tapaba sus desnudos pechos bajo el agua. Ante tal erótica escena la cara de Kigury se sonrojó y un bulto comenzó a emerger de su entre pierna. ¡¡¡PERVERTIDO!!! Un gran rayo cayó sobre Kigury dejándolo frito. Megumi aprovechó el momento para salir del agua, coger su toalla y ponersela. Maldito pervertido Comenzó a pisotear entonces el pecho de Kigury y se sintió aun más nerviosa cuando el bulto no bajaba y la cara del ninja seguía roja. El chico señalo con su dedo que le veía todo por debajo de la toalla. Otro rayo surcó el cielo y acertó sobre Kigury mientras Megumi se marchaba echando humo hacia su habitación. La cabeza le daba vueltas a Kigury, sin embargo su rostro describía una gran sonrisa. COMIENZA LA PARTIDACOMIENZA LA PARTIDA
(3ª Parte) Viernes 14 de Abril de 501 Delante de ella se oye que algo toca el agua. Poco a poco el vapor se va dispersando, allí, enfrente de Megumi se encuentra sobre el agua un hombre de un metro sesenta, algo encorvado y con chepa, va vestido con una túnica verde, tiene el pelo verde y a lo tazón y su cara esta tapada por una mascara de bufón con una nariz aguileña bastante larga y una gran sonrisa. En la frente de la mascara tiene un dibujo: Megumi le mira bastante asustada. Qui…¿Quién eres? Soy Mù Megumi intentó retroceder, pero ya estaba en contacto con el borde del baño. Para disimular su miedo sonrió, pero eso no hizo más que sacarle una ligera risita al mirón. Con... con que Mù. Menudo nombre más malo Al terminar de hablar no pudo evitar sorprenderse al ver a Mù recogido mientras con el dedo izquierdo hacia círculos con el dedo derecho y una nube oscura le absorbía. La kunoichi puso una cara de asqueada. Eres cruel (¿Qué clase de gilipollas es este?) Megumi en ese instante pega un gran salto para evitar un pequeño chorro de agua que salió debajo de Mù. Cayo agachada sobre el muro de bambú que rodeaba los baños. El otro ninja levanto la cabeza para mirarla. Vaya, eres más buena de lo que suponía, pudiste ver mis sellos Megumi sonrió, aunque en realidad sentía algo de miedo, su cuerpo comenzaba a sudar ya no de calor sino de terror. Realizas tus sellos muy rápido, ni siquiera se notó en la superficie del agua cuando apartabas tu dedo para hacerlos (¿De dónde ha salido este tío? Su velocidad de sellado es increíble, es la primera vez que veo algo parecido) Me parece que te sobreestime, ¿realmente Sakuragakure tiene este nivel? Megumi pudo sentir la presencia de Mù a su lado, giró su cabeza y le vio ahí, a su izquierda de pie a no más de un metro. (¿Co…Cómo ha podido acercárseme tanto sin que me de cuenta?) Mù se agacha para ponerse a la altura de Megumi. Bueno, ¿jugamos un poco? Al oír esa frase Megumi estalló. Pegó un salto y su chakra comenzó a tomar la forma de pétalos de cerezo que se lanzaron contra Mù. Al caer sobre el agua Megumi desprendió chakra para no hundirse. Al alzar la mirada vio sus pétalos incrustados en un tronco. (Kawarimi) En serio chica, no quiero ser pesado, ¿pero este es el nivel de Sakuragakure? Mù se encontraba a espaldas de Megumi, esta lanzo los pétalos que tenía a su alrededor hacia atrás, pero este los esquivo pegando un salto y acabando delante de ella. La kunoichi ya había sacado un par de centenares de pétalos y el número iba aumentando. Al verlo Mù se llevo la mano a la barbilla. Ara Ara, así que ese es el poder de las 6 Flores del Cerezo. Había oído hablar de vuestro poder, pero es la primera vez que lo veo. Vuestra unión con el Gran Cerezo es tal que al desprender vuestro chakra este se materializa formando pétalos de cerezo que pertenecen al mismísimo Gran Cerezo. Que interesante Megumi sonrió de nuevo, pero esta vez no tenía miedo, su espíritu se ensalzaba. Sus ojos tenían un misterioso brillo rosado y su pelo se movía como si un fuerte vendaval azotase. Se levantó y un fuerte viento la rodeó haciendo mover el agua, el pelo de Mù y la toalla de Megumi. Esto último hizo que la máscara de Mù se enrojeciese por la parte de los mofletes, lo que enfureció aun más a Megumi. ¡¡¡HENTAI!!! Alrededor de quinientos pétalos de cerezo se lanzaron contra Mù, el cual con una gran maniobra en salto los esquivo, pero estos se separaron en dos grupos que le rodearon en mitad de maniobra y chocaron. Menuda potencia, has desintegrado mi reemplazo Megumi sintió entonces que unas manos se posaban en sus hombros. Mù acerco su cara a la de Megumi por detrás hasta que ambos rostros estaban paralelos. Con ese temperamento tienes que ser una fiera en la cama. Ya se porque el otro sigue contigo Hijo de Puta Mi padre intentó que lo dejara, pero le gustaba demasiado Ante esa respuesta Megumi hizo que sus pétalos se volviesen y atacasen a Mù, pero este soltó a la chica esquivando de nuevo el ataque. Megumi busco a su enemigo y lo encontró “de pie” sobre una rama cabeza bajo. Bueno, ya me he cansado de jugar contigo. Te atraparé, mataré a tu compañero y luego ya con más tranquilidad te violaré. ¿De que te ríes? Megumi tenía en su rostro una gran sonrisa de satisfacción. Al mirar Mù se encontró rodeado de pétalos por todos lados. Mierda, me olvidé de tu habilidad Y por eso morirás Megumi realizó unos sellos y de cada pétalo salió un potente rayo que impacto en Mù. Sin embargo, este no se inmutaba, sorprendida por el resultado de su ataque cesó en este. ¿Co… En ese momento Mù toco la boca de Megumi con su índice. Dejemoslo en que has perdido Saltó hacia atrás y el árbol sobre el que estuvo apoyado estiró sus ramas y las lanzó contra Megumi con ánimo de atraparla. Impotente ante la acción de su enemigo y frustrada por su inmunidad a sus ataques, no pudo más que dejarse hundir en el agua. Cerró los ojos esperando que las ramas le atrapasen mientras lloraba unas pequeñas lágrimas a la vez que a su alrededor los pétalos se deshacían en un polvo brillante rosado. Esto es el… Todavía no Megumi abrió sus ojos, vio enfrente de sí a Kigury y las ramas caídas destrozadas. Este miraba con gran rabia a Mù y su cuerpo no dejaba de desprender chakra que se acababa convirtiendo en pétalos de cerezo. Ohhhh, eres rápido. Kagawa Kigury La Hoja de Sakuragakure February 27 COMIENZA LA PARTIDACOMIENZA LA PARTIDA
(2ª Parte) Viernes 14 de Abril de 50 Tras un día de duro camino Kigury y Megumi llegan a unos pequeños baños termales al aire libro de el País de los Cristales de Hielo (el 2º País más septentrional después del País de la Luna Creciente). Al ver los baños termales, Kigury no pudo evitar ponerse a dar saltos de alegría mientras cruzaba sus dedos. Que sean baños mixtos, que sean baños mixtos Dentro de la recepción una ancianita esta tomando un sorbo a una taza de té, pero al oír un fuerte golpe y un grito en el exterior escupe todo lo que tenía en la boca del susto. La puerta se corre y entra Megumi, cuyo puño derecho esta echando humo, se acerca a la ancianita mientras aparta su capa y deja su mochila en el suelo. Tiene habitaciones para esta noche ¿Cuántas necesitas jovencita? Dos, y cuanto más separadas mejor Muy bien La viejecita se da la vuelta y rebusca en una estantería llena de placas. La puerta se vuelve a abrirse y entra Kigury con un gran chichón en la cabeza y la espalda encorvada. Me has hecho daño Megumiii… Se detiene al ver que el puño de Megumi comienza a emanar un aura roja. La viejecita se da la vuelta y deja las dos placas en recepción. ¿Seguro la pareja no prefiere una habitación para dos? La mirada que le hace Megumi a la viejecita deja a esta sudando de terror, así que no dice más. Por desgracia, as habitaciones son contiguas, el resto de habitaciones están ocupadas A Kigury se le escribió una sonrisa en la cara, pero esta desapareció al ver que los demoníacos ojos de Megumi le fulminaban. La Kunoichi coje las placas y lanza una de ellas a Kigury, el cual cae al suelo por el golpe. Por cierto, los baños están listos Kigury se recupera instantáneamente y le coge las manos a la viejecita. ¿Son mix… Kigury sufre un fuerte capón que le deja noqueado unos segundos. Hentai La viejecita responde con una gota de sudor detrás de la cabeza. La verdad es que sí, es un baño natural y mixto Kigury salta desde el suelo con alegría, pero en su trayectoria ascendente su cabeza se encuentra con un puño que le deja un gran chichón en la cabeza que le deja inconsciente. Megumi agarra el pie de Kigury y le arrastra por el pasillo. Muchas gracias señora Megumi abre la puerta de la habitación de Kigury y le lanza dentro de ella. Al entrar en su habitación deja la mochila y se va a los baños. Estúpido Kigury Se desviste y entra a los baños cubierta con una toalla. El baño, aunque está bastante lleno de vapor se ve perfectamente que no hay nadie. Megumi se quita la toalla y la deja a mano mientras se mete en el agua. Ayy, que bien sienta. Menudo alivio. Necesitaba esto, se hace muy difícil soportar a Kigu… ¿Quién anda ahí? Ara, Ara, no podía esperarse menos de la Kunoichi más poderosa de Sakuragakure Megumi se levanta. ¡MUESTRATE! Juju, pero si aquí estoy muy bien, además, la vista de tu cuerpo desnudo es muy buena desde mi posición Al darse cuenta que esta de pie y el agua no le llega las caderas agarra la toalla y se cubre con ella. Hentai hijo de puta Ooooh, que fría eres pequeña. Con ese cuerpo no tendrías que ser tan estrecha Megumi mira a todos lados esperando encontrar a quien habla. Creo que a ti no te matare, me apetece jugar un rato…y no me refiero a la pelea jeje Megumi comienza a cabrearse. ¡¡DEJA DE HABLAR Y PELEA!! Delante de ella se oye que algo toca el agua. Poco a poco el vapor se va dispersando, allí, enfrente de Megumi se encuentra sobre el agua un hombre de un metro sesenta, algo encorvado y con chepa, va vestido con una túnica verde, tiene el pelo verde y a lo tazón y su cara esta tapada por una mascara de bufón con una nariz aguileña bastante larga y una gran sonrisa. En la frente de la mascara tiene un dibujo:
La DerrotaLa Derrota Hacía no más de tres días desde la batalla contra los no muertos. Los enanos aun estaban cansados por ese combate, pero ahí estaban, erguidos frente a un contingente de elfos de Naggaroth. La mañana anterior, los exploradores anunciaron a Throngray la existencia de dicho ejercito, pero haciendo oídos sordos a los consejos de los demás enanos, y enardecido por la fácil victoria conseguida hace dos días, decidió marchar frente a ellos en un intento por unirse con Barakir. Las filas estaban listas, en el centro los guerreros con escudos dirigidos por el Señor del Clan; en el flanco izquierdo, los guerreros con armas a dos manos; y en la derecha la catapulta. Los elfos tenían dispuesta una larga fila de corsarios protegidos por dura piel de dragón marino, sobre una colina al Oeste tenían dispuesto un regimiento de ballesteros y un terrible lanzavirotes de repetición y en su flanco derecho un terrible carro de gélidos. Según parece, los elfos oscuros habían recibido una emboscada de sus hermanos silvanos en los lindes de Loren, obligándoles a retirarse hacia el este, no sin antes perder la mayor parte de sus efectivos. Confiado por la baja moral de los elfos y la gran victoria que cosecho hace tres días, el general enano alzó su hacha y clamó un último esfuerzo a sus soldados, quienes respondieron golpeando con sus armas sus escudos. Throngray sabía que el carro acabaría enseguida con su frente si llegase al combate, por lo que dio ordenes antes de empezar de que se preparara para acabar con el carro. Y así paso, el vehículo comenzó a rodar hacía delante, pero antes de darse cuenta una gran roca choco contra su estructura destrozándola por completo, acabando así con la amenaza. Entonces una lluvia de virotes cayó sobre las tropas de Throngray, aunque los proyectiles llegaban muy dispersos y con poca fuerza, eran tantos que escasamente podían los escudos enanos detenerlos todos. - ¡Marcha! – gritó Throngray. Los enanos tanto del flanco como del frente comenzaron a correr todo lo rápido que podían. Otra lluvia de virotes oscuros fue lanzada contra los enanos, pero esta vez vino acompañada por terribles proyectiles del lanzavirotes que mataron a un gran número de enanos del flanco. Una tercera lluvia llegó al ejercito, pero esta vez todo el fuego se concentró en los enanos con arma a dos manos, que sin la protección de los escudos, cayeron a docenas. Finalmente las menguadas fuerzas enanas chocaron contra los elfos, la refriega fue sangrienta en el primer asalto, pero las pesadas armaduras y la batalla librada no hace mucho hicieron mella en las fuerzas enanas que empezaron a ceder terreno. Throngray avanzó entre sus efectivos para ver que sucedía con el flanco izquierdo, logró subirse en un pequeño peñasco que hay estaba, y al mirar se encontró con menos de una decena de enanos sufriendo una lluvia de disparos mientras intentaban protegerse detrás de un muro. El enano bajo del peñasco y se encontró ante si a un elfo de porte noble. Iba vestido con una oscura armadura y en su espalda colgaba una capa de color turquesa, con su brazo izquierdo agarraba una espada curva de metal brillante mientras que con la otra sujetaba un largo escudo negro. El elfo se lanzó contra Throngray y con gran velocidad clavó su espada en el hombro izquierdo del enano. La herida obligo al enano a soltar su gran arma, lo que provocó una sádica sonrisa en el elfo. El general enano cogió el escudo que llevaba en la espalda y saco un martillo que empuño con una sola mano. Golpeo con el arma su escudo y cargó contra su enemigo. Con su martillo describió un arco, pero el aparentemente frágil escudo del elfo detuvo el golpe sin problemas. Como respuesta el enano tuvo que detener un tajo que le vino desde arriba. Impulsó su escudo hacia arriba con fuerza desequilibrando a su enemigo, y aprovechando la inercia del movimiento golpeo el torso del elfo con su escudo. El elfo murmuró unas palabras que Throngray no entendió, pero ya supuso lo que decía. El elfo tiró su escudo, agarro su arma con las dos manos y comenzó a lanzar golpes contra el escudo del enano con todas sus fuerzas. Throngray se vio obligado a retroceder poco a poco, hasta que finalmente golpeó su espalda contra el peñasco. El héroe enemigo aprovecho la oportunidad para lanzar una estucada mortal contra el arrinconado enano, pero desvió el ataque con su escudo acercándose lo suficiente al cuerpo del elfo como para propinarle un potente golpe en el costado con el que le derribó. Con su enemigo tumbado en el suelo, el enano agarró su martillo con todas sus fuerzas y destrozó la cabeza del guerrero. Al ver la victoria de su general, los enanos alzaron sus armas e hicieron retroceder a los corsarios de tal forma que se vieron obligados a huir, pero no pudieron dar dos pasos antes de que los enanos se les echaran encima. Pero cuando el último de los elfos fue muerto un torrente de virotes pilló por sorpresa a los enanos matando a la gran mayoría. Viéndose en inferioridad numérica y con un gran número de proyectiles volando hacia ellos, Throngray se vio obligado a tocar retirada. De todos los efectivos que iniciaron la batalla solo sobrevivieron él, 3 de sus soldados y Burog. El menguado grupo de enanos no tuvo más remedio que dar un rodeo por una ruta alternativa para llegar junto a su primo. February 26 El Hacha y la CalaveraEl Hacha y la Calavera
El viento azotaba fuerte, el sonido que emitía la cuerda de la catapulta al tensarse daba desconfianza a los enanos cercanos. Burog observaba la gran estructura de madera, dudaba de a si realmente sería capaz de acabar con algún enemigo. Le parecía una herramienta de Elfos o Humanos, sin embargo, su señor había decidido traer una catapulta de madera en vez de un resistente lanzaagravios de roca de la montaña, así que debía de confiar en él. Agarro fuertemente el mango de su gran hacha a dos manos y se unió a su compañía. Los no-muertos ya estaban delante de ellos, sus arqueros se posicionaron sobre una alta colina mientras la infantería se preparaba para atacar por el flanco derecho a los enanos. Burog vio como una figura se adelantaba al grueso del ejército. Su verde capa ondeaba al viento mientras acariciaba su rubia barba. Levanto su brillante hacha dorada y gritó. - ¡Corazones de Mithril, no os rindáis, luchad por vuestro honor y esta noche abriremos un gran barril de cerveza! – gritó el enano. Más de un centenar de martillos y hachas comenzaron a golpear el suelo o los brillantes escudos con fuerza como señal de aprobación a la arenga de su general. Un enano llego corriendo desde detrás de la colina. - Mi señor, llegan refuerzos – le comentó el enano exhausto. - ¿Quién? – preguntó el general. - Matadores – contesto el enano. El enano de dorada barba hizo un gesto al soldado para que se volviese a su puesto mientras sonreía de satisfacción al contar con tan grandes aliados. Al rato las filas se abrieron y una treintena de enanos de barbas y pelos anaranjados avanzaron por la apertura. Delante de ellos iba un enano cuyas hachas relucían con una luz morada. - Hermano – dijo el Matadrágones. - Cuanto tiempo Thored. ¿Encontraste al traidor? – le preguntó. Como respuesta Thored negó con la cabeza. - Es más escurridizo thaggoraki en las cloacas del Imperio – añadió el matador. El general enano soltó un gruñido como respuesta ante esa mala noticia. Thored avanzó varios pasos por delante de su hermano. - Throngray, mis enanos cubrirán el flanco derecho mientras… - comenzó a planear Thored. Ante esa actitud de su hermano Throngray le interrumpió con un gruño. - Tu renunciaste a tu derecho de dirigir el clan cuando te convertiste en matador, así que déjame a mi dirigirlo – refunfuñó Throngray. - Como prefieras – dijo Thored algo molesto. Throngray Señalo al bosque en el que se encontraba el grueso de no-muertos. - La catapulta bombardeará su principal unidad desde la colina situada al flanco derecho de la formación. Tú y los matadores cargaras de frente contra ellos en el linde del bosque. Mientras tanto la infantería con hachas pesadas se pondrá en su flanco y les cargará a través del bosque. Yo avanzare con mis guerreros hacia sus soldados en la colina. Thored lanzó un gruñido de aprobación, dio una orden con su brazo a los matadores y se colocan bajo la colina. Mientras su hermano se alejaba, Throngray miro la disposición del campo de batalla, volvió a situarse con sus guerreros de clan y dio una señal con su cuerno para que el ejercito comenzase a moverse. Throngray comenzó a avanzar todo recto en dirección a la colina, mientras una unidad más pequeña de guerreros en la que se encontraba Burog giro en dirección al bosque. Los matadores por su cuenta corrieron a más no poder en busca del enemigo. Casi no habían movido cuando una gran roca salió volando cayendo a pocos metros delante de las tropas no muertas. Como respuesta una lluvia de flechas se estrellón contra los fuertes escudos de los enanos sin siquiera causar una sola baja, al ver su inutilidad con los arcos Throngray gruñó. - Esto va a ser demasiado fácil – comentó irritado el enano a un soldado que tenia a su lado. Las flechas siguieron cayendo sobre la unidad de enanos y de vez en cuando algún insensato enano bajaba su escudo y sufría algún impacto. Otra roca salió disparada de la catapulta impactando en la retaguardia de la formación de esqueletos. Una última roca se estrelló en mitad de la formación antes de que los matadores se enzarzaran contra los lentos guerreros de Khemri. Thored agarró sus dos hachas y realizó dos cortes horizontales cortando a dos esqueletos por la mitad. Otro esqueleto se lanzó contra él, detuvo el golpe con el mango de su hacha izquierda y con la derecha describió un arco con el que destrozó la cabeza del no-muerto. Los matadores, a pesar de verse en gran inferioridad combatían con una agresividad terrible y los huesos andantes casi no podían resistir contra sus afiladas hachas. Thored volvió a descargar su hacha contra otro esqueleto que le atacó por detrás. Se giró mientras realizaba un arco con su hacha, pero el golpe fue detenido por una gran espada curva. Frente al enano se hallaba un famoso Príncipe Funerario. Thored dejó de hacer fuerza con su hacha derecha haciendo perder el equilibrio a su enemigo y aprovechó la oportunidad para asestarle un golpe en su costado derecho con su otra hacha, pero como si de magia se tratase, antes de que el hacha golpease a la momia, un esqueleto recibió el golpe por él. En ese instante el Príncipe Funerario lanzo un potente manotazo a la cara del Matadragones, que se vio obligado a retroceder varios pasos. - Esto no será tan fácil como pensaba – murmuró el enano mientras lanzaba un escupitajo al suelo -. ¡POR GRIMMIR! – Grita mientras se lanza con sus hachas en alto contra el señor no-muerto. Las flechas seguían volando sobre los enanos, el escudo de Throngray ya tenía casi una docena de flechas clavadas. Pero por fin los enanos llegaron a la colina. - ¡Adelante hijos de la montaña!¡POR GRUNGNI! – gritó Throngray alzando su gran hacha hacia el enemigo. Los enanos chocaron contra el frente de arqueros destrozando los frágiles huesos como si nada. Throngray con su hacha en alto, descargo un potente golpe contra uno de los arqueros cuya frágil estructura no pudo resistir contra la potente descarga. Desde esa posición realizó un potente giro sobre sí mismo destrozando otros no-muertos. De repente, como si sus malvados dioses los controlasen, los enemigos de los enanos comenzaron a atacar con mucha más bravura que antes, aunque de poco le servía contra sus fuertes escudos. Throngray alzó la vista en busca del origen de este misterioso ímpetu, y allí, en lo alto de la colina se encontraba el Sacerdote Funerario cuyos cánticos habían fortalecido a sus soldados. Rápidamente Throngray avanzó entre la multitud para finalmente alcanzar al Mago, y sin mediar palabra se lanzó contra el con un corte vertical. El Sacerdote uso su vara para detener el ataque, pero era tal la potencia que hincó la rodilla en tierra. Como si la mismas manos de los dioses ancestros manejasen su arma, Throngray describió un arco hacia la derecha y luego volviendo a la izquierda para cortar el milenario cuello del Hierofánte. Al morir el Sacerdote, poco a poco los esqueletos se fueron convirtiendo en polvo antes de que las armas enanas los destrozasen. - Rápido, bajemos la colina a ayudar en la refriega – ordenó el general. Tan rápido como puede una tropa de testarudos enanos, la compañía descendió la colina hasta llegar a los lindes del pequeño bosque. Al ver unas sombras avanzar hacia ellos, los soldados se detuvieron y se prepararon para el combate. Pero enseguida vuelven a la calma al ver que son el resto del ejército. Bugor avanza y saluda a Throngray. - Señor, seguimos con sus órdenes, avanzamos hasta el bosque para posicionarnos en el flanco derecho del enemigo y atacarles por sorpresa. Pero cuando llegamos solo quedan un montón de huesos destrozados y ni un rastro de los matadores – informó el soldado. Throngray gruño, acarició su rubia barba durante un momento y después puso esa misma mano sobre el hombro de Bugor. - Buen trabajo, esta a sido una gran victoria. Hemos derrotado al enemigo habiendo perdido únicamente una docena de efectivos, recogeremos a los caídos y los llevaremos a la fortaleza para darles entierro – dijo Throngray. - Mi señor, pero, ¿y su Thored? – preguntó Bugor. - El sabe cuidarse solo, ya lo volveremos a ver – contestó Throngray. Entre todos los enanos cogieron a sus muertos y les prepararon camillas para llevarlos cuando iniciasen la marcha. La cerveza corrió y la carne preparó. Una noche de juerga y celebración estaba en su apogeo cuando un enano llegó hasta la gran hoguera seguido por dos guardias. El visitante avanzó antes de que Throngray pudiese decir nada y le dijo. - Throngray del clan Corazón de Mithril, su primo Barakir del clan Capa Morada necesita ayuda en el norte.
Por Alejandro Monzón, Alias Throngray February 25 COMIENZA LA PARTIDACOMIENZA LA PARTIDA (1ª Parte) Viernes 13 de Abril de 501 Los hombres corrían asustados, los que ya estaban agotados por el combate caían al fango. Seguía lloviendo con fuerza, el viento azotaba los cuerpos cansados. Cucucu, ¿como podéis aguantar tanto? Los bandidos se detuvieron asustados ante la sombra delante de ellos. El vendaval hacia ondear la capa de la sombra, que cubría su cara con una capucha. Por la apertura de la capa saca su brazo derecho, en el antebrazo tenía una cuchilla luminosa con forma de Hoz. Este gesto hace a los bandidos dar media vuelta para huir. Tsk, vaya desperdicio de Chakra Delante de ellos estaba el encapuchado, de espaldas, con su brazo extendido pero sin la hoja. Entonces sin poder siquiera gritar de dolor, los bandidos quedaron hechos pedazos en el suelo. El desconocido se acerca a ellos y coge una pequeña bolsa. Tras incorporarse se retira la capucha dejando ver su melena blanca. Mendokse, me he tenido que desviar de mi camino por vuestra culpa, putos … ERES MUY LENTO De la nada sale una chica rubia que golpea al encapuchado en la cara con la rodilla lanzándole 15 metros en el aire debido al golpe. El chico se pone a cuatro patas y la mira con furia. MEGUMI, ¿ESTAS LOCA?¿ES QUÉ QUIERES MATARME? La chica gira la cabeza hacia el y le mira con una gran frialdad. ¿Algún problema Kigury-chan? La mirada impone tanto al chico que este deja su cara de furia. Ya veo La chica se da la vuelta y comienza a caminar hacia el Norte. Vamos, esta misión no se cumplirá sola A la mañana siguiente la pareja avanza tranquilamente por un camino. Kigury lleva la capa puesta detrás de los hombros y sus manos apoyadas detrás de la cabeza. Lleva el torso desnudo y un pantalón ninja. Megumi esta tapada con la capa y la capucha. Buaaaaaa, que misión más aburrida No seas tan infantil Una vena en la frente de Kigury se hincha con furia ante la respuesta de su compañera. ¿O acaso preferirías estar con tu alumnos? Kigury pone una cara desagradable. Ni de coña me gustaría estar con esos inútiles Entonces, ¿de qué te quejas? Es que no se para qué narices quiere el kage esa vara Si nos ha mandado a nosotros será que es importante, así que deja de darle al coco o te dolerá Otra vena se hincha en la frente de Kigury. La lastima es que no estuviesen ni Dante, ni Kenji, ni Yunak Ya, sus estudiantes son bastante penosos y les absorben mucho tiempo, no se para que narices nos mandan hacer de niñeras Para alguien tan débil como tu es un honor ser sensei de un grupo de Gennins Kigury se detiene mientras aprieta fuertemente su puño delante de su cara. (¡¡¡¿DÉBIL?!!!) Megumi se detiene y gira la cabeza para mirar a Kigury, pero cuando esta le mira Kigury disimula bastante bien la situación. Megumi mira de arriba a abajo a Kigury para volver a seguir su camino. No tienes remedio Kigury recupera su cara de odio hacia ella, pero poco a poco se torna en una cara de satisfacción y afecto. (Eres única) Y sigue a Megumi. En un árbol en los lindes del camino alguien les observaba, agachado sobre una rrama, no se logra ve bien, pero su cara tiene una nariz aguileña bastante grande y una gran sonrisa. Jeje, muy bien mis pequeños, llevadme hasta la va… ¡¡¿TU QUÉ MIRAS?!! Se oye un fuerte golpe. Una gran gota sale de la cabeza del hombre misterioso que llega hasta sus piernas. …¿Cómo puede seguir este tío vivo teniendo un demonio así al lado? [FIN de Comienza la Partida (1ª Parte)] [Este es un Fic de Historias del Mundo de CN Rol] February 11 Las Leyes de Murphy
Leyes de Murphy del rol
Aquí teneis otros buenos comentarios sobre el rol :P (me encantan ^^) |
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